La forma más sencilla de entender la trazabilidad digital es seguir el recorrido habitual de un producto dentro de una empresa cárnica, desde que se recibe la materia prima hasta que el producto terminado sale hacia el cliente.
- Recepción de la mercancía
La trazabilidad comienza con la llegada de la materia prima. En este momento se registran datos como el proveedor, el producto, el lote, la cantidad, el peso o la fecha de recepción. Una correcta identificación desde el principio facilita el seguimiento durante todas las fases posteriores.
En la industria cárnica también es habitual trabajar con básculas y sistemas de etiquetado. Su integración con el sistema de gestión permite aprovechar directamente los datos registrados y reducir tareas manuales o duplicidades.
- Producción y transformación
Cuando la materia prima entra en producción, es importante mantener la relación entre los lotes utilizados y los productos obtenidos.
Por ejemplo, para fabricar el lote terminado PT-250 pueden utilizarse materias primas de los lotes MP-100, MP-105 y MP-108. Si posteriormente se detecta una incidencia relacionada con MP-105, la empresa podrá identificar que este lote participó en la fabricación de PT-250 y actuar sobre el producto afectado.
Este control resulta especialmente útil en procesos de despiece y elaboración, donde las materias primas pueden dividirse, transformarse o combinarse con otras.
- Almacén
Una vez terminado el proceso productivo, la trazabilidad continúa en el almacén. Relacionar cada lote con sus existencias y ubicaciones permite saber qué cantidad hay disponible y dónde se encuentra.
Esta información también facilita la gestión de incidencias. Si el departamento de calidad decide bloquear temporalmente un lote, la empresa puede localizar las existencias afectadas y evitar que continúen hacia la expedición.
- Etiquetado
El etiquetado debe formar parte del mismo flujo de información. Si el sistema ya dispone de datos como el producto, lote o peso, estos pueden utilizarse para generar las etiquetas correspondientes.
De esta forma se evita introducir nuevamente la misma información, se reducen posibles errores y se mantiene una mayor coherencia entre el producto físico y los datos registrados.
- Expedición
La trazabilidad se completa cuando el producto sale de las instalaciones. En la expedición se relacionan los lotes enviados con las cantidades, fechas y clientes correspondientes.
Así, la empresa mantiene conectado todo el recorrido del producto: Proveedor → recepción → producción → almacén → expedición → cliente.
Esta visión completa permite consultar tanto de dónde procede un producto como dónde ha terminado, algo fundamental para gestionar la actividad diaria y responder con rapidez ante cualquier incidencia.